Descripción
- La visión, ese poder de creer que algo pasará, las profecías de autocumplimiento son senderos de difícil pérdida, alumbrados con luz solar y de intensidad para conseguir lo que se quiere. La creencia tiene un poder maravilloso en las mesas de negociación, pues respetamos a las partes, pero no los endiosamos y tampoco los endiablamos, solamente creemos en ellos, como personas.
- El conocimiento y autoconocimiento debe servir para conocernos, no para hacer alarde de ello ante nuestras contrapartes, pues eso demuestra que no nos hemos descubierto.
- Cuando confiamos, existe esperanza, la esperanza genera fe y cuando ésta existe, no admite duda, eso establece un poder muy grande en los encuentros entre negociadores.
- Nos autodescubrimos y generamos tranquilidad, sabiduría para aplicación propia, nos anticipamos a lo que detonamos cuando estamos nerviosos, molestos o ansiosos, es el mismo juego cuando sabemos más de nuestros opuestos complementarios.

